Entre los cuatro lados
de una caja a color,
se ven tus fantasías
y las de unos cuantos más.
Te quedas unas horas
viendo lo que siempre
quisiste hacer y
no encontraste con quien.
Los placeres repasados
las orgias ya planeadas
y los gemidos practicados.
Tus deseos, tus delirios,
tus suspiros, los fetiches
presentados y otro gemir
prolongado.
Ya se fue la pasión,
la imaginación, el deseo
de innovar las posiciones
y crear las dimensiones.
Entre los cuatro lados
de una caja a color
se quedaron tus placeres
más recientes y las
mujeres impacientes.